Podología laboral




"Me duelen los talones al final del dia.."

"Se me hinchan mucho los pies, sobretodo en la zona del empeine.."

¿QUE HACEMOS?

Muchas de nuestras consultas derivan de alteraciones derivadas de largas estancias de pie durante el trabajo, de pequeños traumatismos en el mismo o simplemente, que aparecen al final del día. En nuestro centro tenemos en cuenta el tipo de empleo, calzado y duración del mismo para el diagnóstico y tratamiento. Atendemos a nuestros pacientes de la misma manera, aconsejando un tratamiento tanto para la vida diaria como para el día a día laboral.  

¿COMO LO HACEMOS?

Si nuestro paciente padece de alguna lesión derivada de su trabajo, realizamos un estudio del calzado, aconsejamos sobre el mismo o ayudamos a encontrar uno que cumpla con la normativa de la empresa adecuado a sus pies. Realizamos un seguimiento del paciente para comprobar que desaparece la patología.  

Cada vez más, la podología esta más especializada en las patologías de los pies provocadas por la actividad laboral. Nuestros pies han sufrido una adaptación durante el paso de los años, desde que nacemos protegemos y adaptamos nuestros pies a nuestro entorno, pero muchos de nuestro trabajos implican utilizar un calzado específico para cada profesión. 

Por ejemplo, los trabajos con un riesgo alto de lesión como podría ser un mecánico o un empleo en el que se manipulen pesos pesados como una palé o cajas grandes, exigen por ley un calzado de seguridad. Éste mismo, destaca por su refuerzo de metal en la puntera y la gran suela de goma que aísla de objetos punzantes, estas característica de protección están diseñadas con ese único fín y son muchas las lesiones asociadas al uso de este tipo de calzado rígido, pesado y poco transpirable. 

Por otra parte, existen otro tipos de calzados laborales, como los sanitarios que suelen ser zapatos diseñados con formas ergonómicas para darle a su usuario una sensación de descanso durante las prolongadas horas que pasan de pie. Existe un amplio abanico de zapatos de descanso para el trabajo, pero no todo el mundo es apto para el uso de todos ellos. Es muy importante tener en cuenta las características de cada uno y tener en cuenta que tipo de pie tenemos. 



"Me sudan muchos los pies."

"Tengo las uñas amarillas."

"Se me han puesto algunas uñas negras."